* El opositor se marca unos objetivos inasumibles:
Consiguientemente, cuando no puede alcanzarlos, comienza a pre-ocuparse, en lugar de ocuparse. La jornada de estudio se pierde intentando corregir el error anterior, o sin poder concentrarse en el estudio, pensando en el error, con lo que finalmente se desperdicia en todo, o en parte, una segunda jornada de estudio. Cuando el proceso se va repitiendo, continuada, o intermitentemente, el opositor pierde la seguridad en sí mismo. Cada jornada, antes de empezar a estudiar, no sabe si el día va a ser bueno, o malo, y entonces comienza a pensar cosas raras para tratar de eludir su responsabilidad, tales como que, si falló el día anterior, lo podrá recuperar el domingo, es decir, mira hacia el fallo que tuvo (pasado), o hacia la opción de recuperarlo más adelante (futuro), pero no mira para la jornada de estudio que tiene por delante…
– Cuidar el aspecto personal.- Leer alto, claro y despacio.
– Transmitir seguridad, firmeza, decisión y confianza.
– Mostrar máximo respeto hacia el Tribunal.



