Oferta de Empleo Público 2025: el Gobierno aprueba 36.588 plazas según el Real Decreto 651/2025
El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado el Real Decreto 651/2025, de 15 de julio, por el que se aprueba la Oferta de Empleo Público (OEP) para el ejercicio 2025 [1]. Esta medida, anunciada tras el Consejo de Ministros, responde a la estrategia de modernización de la Administración General del Estado, centrada en la inversión en capacidades humanas y tecnológicas.
Distribución de plazas en la OEP 2025
La oferta contempla un total de 36.588 plazas, distribuidas de la siguiente forma:
- 27.697 plazas de acceso libre, abiertas a nuevos aspirantes.
- 8.891 plazas de promoción interna, para el personal funcionario que desea progresar en su carrera.
- 2.610 plazas reservadas para personas con discapacidad, incluyendo un porcentaje específico para discapacidad intelectual [1].
Estas cifras incluyen plazas para los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, así como para las Fuerzas Armadas, consolidando el compromiso del Ejecutivo con un empleo público inclusivo y territorializado.
Plazas destacadas en el ámbito medioambiental y forestal
Entre las plazas aprobadas destacan:
- 98 plazas para Agentes Medioambientales de Organismos Autónomos.
- 31 plazas para Ingenieros Técnicos Forestales del Estado, de las cuales 2 están reservadas para el turno de discapacidad [1].
Plazos de ejecución de las convocatorias
Según lo establecido en el Real Decreto, las convocatorias de los procesos selectivos deberán publicarse dentro del mismo año natural en que se aprueba la oferta. Además:
- Las convocatorias deberán ejecutarse en un plazo máximo de 2 años desde su publicación.
- Las fases de oposición deberán completarse en un año, salvo causa debidamente justificada ante el Ministerio competente [1].
Claves de la OEP 2025: modernización y planificación estratégica
La OEP 2025 se enmarca en una estrategia de transformación de la Administración, que busca:
- Planificación por áreas funcionales, priorizando la atención a la ciudadanía.
- Incremento de plazas en los subgrupos C1 y C2, como el Cuerpo General Administrativo y el Cuerpo General Auxiliar.
- Territorialización de las convocatorias, con previsión orientativa de destinos por provincia.
- Racionalización basada en datos, como plazas desiertas y ratios de aspirantes por plaza [2].



